La decisión obedece a la caída del consumo, la avalancha importadora y largos meses de conflicto sindical.
FATE trabajaba al 30%.
En la que no fue una decisión de última hora y al compás de la caída de las ventas y una planta que solo funcionaba al 30%, el directorio de FATE tomó ayer la drástica decisión de cerrar la empresa. Afecta a 920 empleados y a una amplia cadena comercial y de proveedores.
Los accionistas de FATE, encabezados por la familia Madanes Quintanilla y su socio brasileño, Vipal, experto en cubiertas para moto, optaron directamente bajar las persianas en vez de inclinarse por un concurso de acreedores.
Se le informó a Clarín que se pagarán todas las deudas pendientes, además de las indemnizaciones correspondientes a los empleados que en este caso se rigen por la ley actual, en vez de la Reforma Laboral que contempla otro cálculo menor. La empresa ya habría solicitado el procedimiento preventivo de crisis en la secretaría de Trabajo.
Esta vez se le cruzaron varios factores,como el ingreso masivo de cubiertas de origen chino (con precios hasta un 40% menores), la pérdida de poder adquisitivo que hizo que se postergue el recambio de neumáticos o se busquen opciones en países limítrofes. Y meses de tensión extrema con el SUTNA (Sindicato Único de Trabajadores del Neumático), que incluyeron paros, bloqueos y negociaciones fallidas.
La empresa comunicó de esta manera el cierre: “FATE comunica que, cesa la actividad en su planta industrial de Virreyes, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires. A lo largo de más de ocho décadas FATE construyó un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad. Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina”
