‘El problema no es la existencia de las plataformas, es la ausencia del Estado’

En el marco del tratamiento del expediente sobre la regulación de aplicaciones de transporte en la comisión de Movilidad Urbana del Concejo Deliberante,  el concejal del PRO Marcelo Cardoso se pronunció a favor de avanzar con una normativa que ordene una actividad viene funcionando en Mar del Plata, a pesar de estar prohibida por ordenanza.

En su intervención, Cardoso señaló textualmente: «Quiero celebrar que por fin estemos discutiendo este tema, gracias a Guido García, en el ámbito legislativo.

También hay que ser honestos y celebrar que este tema se pueda discutir hoy acá gracias a otra persona. Me imagino que el compañero García va a coincidir.

Hoy podemos discutir este tema, y empezar a construir porque alguien sentó las bases necesarias. Acá pasó una aplanadora, por eso se puede construir hoy sobre este terreno firme.

El intendente Guillermo Montenegro, señores, con turismo todo el año.Pero encima, hizo crecer la ciudad con pibes y pibas que vinieron a bailar. De Mar del Plata y de todas las ciudades del país.

Ese crecimiento generó una demanda de transporte y un aggiornamento que la ciudad no había conocido antes. Al futuro, aunque varios lo trataran de retener, lo trajeron los pibes.

Hay que decir que, para ese entonces, las grandes ciudades del mundo conocían la nocturnidad y el movimiento de esa manera.

Yo trabajé en la organización codo a codo con los oferentes de las propuestas de experiencia nocturna. En todos los operativos de seguridad y control.

Yo vi el malón de pibes que salen a bailar y de bailar, no de un boliche, de decenas.Miles de pibes y pibas. Todos a la vez. Todos buscando en qué ir y en qué volver.

Tuvimos un cuidado particular con cada chico y chica. Los guiamos. Los cuidamos. Trabajamos con todas las fuerzas que no eran marplatenses. Trabajamos con cada organizador.

Teníamos mucho cuidado para que no pasara nunca en Mar del Plata lo que pasó en Villa Gesell, donde se destruyó una vida, una familia y también una ciudad entera.

Que los chicos no se acumularan, que circularan, que se dispersaran a la salida, trabajando cada población en cada zona de toda la ciudad con cada particularidad de cada caso. Toda la noche, todas las noches.

En el medio de un verano así, Montenegro y su equipo tuvimos que dirigir nuestra atención a otra cosa en el fin de semana más populoso del verano de 2023.Porque un grupo reducido que decían representar a los taxistas habían cortado la ruta 2, evitando el ingreso de miles de turistas a la ciudad.

Recuerden que nosotros veníamos del 26 por ciento de desocupación en el segundo semestre por la cuarentena más larga del mundo dictada por Alberto Fernandez y Axel Kicillof.

¡Necesitábamos a esos turistas! Mar del Plata los necesitaba para generar plata.

Encima de todo lo que teníamos con la nocturnidad, viene este grupito y dice que el turismo no puede entrar porque acá no podían estar funcionando las aplicaciones.

En que se volvían los pibes si las aplicaciones no existían?

Como madres y padres todos sabemos que es más seguro y también más barato, siendo sinceros.

Y Montenegro les dijo: “A mi y a mi ciudad no nos van a apretar, manga de mafiosos”.

Necesitamos que el Estado asuma su rol frente a una realidad que ya está funcionando en nuestra ciudad.

Las plataformas digitales de transporte operan todos los días y son utilizadas por miles de vecinos.

Frente a eso, el peor escenario es el actual: uno en el que la actividad existe, pero el Estado no la regula. Y como bien se planteó, hay una cuestión técnica central que hoy no está resuelta: el vacío normativo. Cuando el Estado no regula una actividad que ya funciona, pierde capacidad de control, deja al usuario en una situación de mayor vulnerabilidad y genera una competencia desordenada con los servicios habilitados, como taxis y remises.

Entonces, seamos claros: el problema no es la existencia de las plataformas, el problema es la ausencia del Estado.

En ese sentido, la creación de un registro municipal es una herramienta concreta y necesaria. Permite establecer condiciones mínimas de trazabilidad, identificar a los conductores, verificar la documentación, exigir cobertura de seguro y fijar requisitos para los vehículos. Es decir, empezar a ordenar una actividad que hoy funciona sin reglas claras.

Además, las modificaciones propuestas mejoran la técnica legislativa. Simplifican el régimen, incorporan herramientas digitales para la inscripción y adaptan los requisitos a una lógica más operativa. También es importante la distinción que se introduce entre el servicio privado contratado por plataforma y el servicio público o semipúblico tradicional, lo cual permite evitar confusiones normativas.

Ahora bien, entendemos que en el marco del tratamiento del expediente pueden seguir profundizándose algunos aspectos clave. Es importante avanzar en un sistema de fiscalización real y efectivo, establecer con claridad la obligación de las plataformas de colaborar con el municipio, definir adecuadamente el tratamiento de los datos, precisar el alcance de la responsabilidad solidaria y articular correctamente con el régimen sancionatorio vigente. Porque regular no es solo habilitar, sino también garantizar herramientas concretas de control y cumplimiento.

Desde lo político, este expediente también nos pone frente a una definición. Podemos seguir negando la realidad o podemos asumirla y ordenarla.

Y desde nuestro espacio, en línea con la posición que ha sostenido el PRO durante la gestión del intendente Guillermo Montenegro, creemos que el camino no es el prohibicionismo, porque ya vimos que no funciona. La actividad sigue existiendo, pero en la informalidad y sin controles.

Pero tampoco creemos en una apertura sin reglas. Regular no es desproteger al taxi o al remis. Regular es generar un sistema equilibrado, donde todos los actores tengan condiciones claras, donde el usuario esté protegido y donde el Estado recupere su rol de control.

El municipio no puede seguir mirando para otro lado mientras la realidad le pasa por encima. Tiene que intervenir, ordenar y dar previsibilidad.

En ese sentido, vamos a acompañar el expediente, entendiendo que constituye una base necesaria para avanzar en la regulación de esta actividad. Creemos que es el punto de partida para construir un sistema más ordenado, con mayor control estatal y mejor protección para los usuarios.”

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