Tras la postergación del ajuste en julio, el Poder Ejecutivo dispuso aplicar un incremento moderado del 1 por ciento en los Impuestos sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono.
La decisión de la administración de Javier Milei fue diferir parcialmente los efectos de los incrementos que resultarían aplicables a partir del 1° de agosto de 2024 para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil.
Así, la actualización en los impuestos se suma a la devaluación mensual del peso frente al dólar oficial, del 2 por ciento, lo que explica el incremento total de 3 puntos porcentuales que aplican las petroleras a partir de este jueves.
Vale marcar que, en lo que va del año, los combustibles subieron más del 126 por ciento promedio, ubicándose por encima de la inflación.
