Lo que empezó como una idea entre amigos y un experimento en un taller de Mar del Plata terminó, en cuestión de días, dentro del entorno médico de la selección argentina en plena preparación mundialista.
Francisco Francesch y Leandro Ramírez son los creadores de Artogrip, un dispositivo de plástico elástico diseñado para brindar soporte a los dedos durante la práctica deportiva y en procesos de recuperación de lesiones. Su desarrollo dio un salto inesperado cuando recibieron un mensaje que parecía imposible: la AFA quería probarlo con Emiliano “Dibu” Martínez.
Según contó Francesch en una entrevista con Infobae, todo ocurrió poco después de conocerse la lesión del arquero argentino, quien sufrió una fractura en el dedo anular durante la final de la Europa League con Aston Villa.
“Estábamos en el taller y habíamos dicho en chiste: ‘¿Te imaginás que nos llamaran por lo del Dibu?’”, recordó.
Horas después llegó el contacto de Marcelo Aztarbe, responsable del área de Compras y Seguros de la Asociación del Fútbol Argentino. El pedido era concreto: desarrollar un lote adaptado especialmente para acompañar el tratamiento del arquero.
La respuesta fue inmediata.
Con tiempos ajustados porque el cuerpo médico debía viajar a Estados Unidos, comenzaron jornadas intensas de trabajo para producir distintos modelos con medidas específicas y diferentes niveles de rigidez para ajustarse a las necesidades de recuperación.

El resultado fue un paquete con alrededor de cien unidades que los propios desarrolladores llevaron hasta el predio de Ezeiza.
Allí fueron recibidos por integrantes del equipo médico y kinesiólogos que trabajan habitualmente con el arquero de la Selección.
“Nos dijeron que les mostráramos cómo funcionaban. Estábamos muy nerviosos. Los probaron unos minutos y finalmente dijeron que podían servir”, relató Francesch.

El dispositivo funciona como una estructura flexible que permite cerrar la mano con naturalidad, pero limita movimientos laterales o extensiones excesivas que puedan afectar una articulación lesionada.
Para los dos emprendedores marplatenses, el momento más impactante fue ver cómo una idea nacida para resolver un problema cotidiano del deporte terminaba siendo considerada por el cuerpo médico del campeón del mundo.
