El gobierno bonaerense fijó su posición frente al acuerdo comercial que anunció la administración de Javier Milei con Estados Unidos. La respuesta fue claramente negativa. En efecto, el ministro de Producción, Augusto Costa, salió a cuestionar el entendimiento difundido por la Casa Blanca, que anticipó que ambos países «abrirán sus mercados recíprocamente para productos clave».
Costa advirtió que el pacto repercutirá de manera desfavorable en la industria argentina, especialmente en la provincia de Buenos Aires, donde se concentra el mayor entramado productivo del país.
«El acuerdo pega de lleno en la provincia y se suma a la política de ajuste y destrucción del empleo que venimos viendo. Es muy preocupante», sostuvo en declaraciones a Radio 10.
El funcionario también enmarcó el acercamiento bilateral como «parte de una estrategia ruinosa, de subordinación y entrega de soberanía», en un contexto internacional marcado por la tensión comercial entre Estados Unidos y China.
Según Costa, avanzar en este tipo de compromisos «va a profundizar un perfil primarizador y extractivo», limitando las posibilidades de desarrollo tecnológico y de agregado de valor. «La provincia aporta el 50% de los bienes industriales de la Argentina. Este acuerdo pone en riesgo seriamente a gran parte de nuestra industria», remarcó.
Mientras tanto, Milei celebró el entendimiento con la administración Trump, que incluye temas como aranceles, eliminación de barreras no arancelarias, propiedad intelectual, minerales críticos, acceso agrícola y regulaciones para bienes tecnológicos.
