La partida del papa Francisco conmovó al mundo entero, y el fútbol, pasión que compartió durante toda su vida, no fue la excepción.
Se dió en el marco de la trigésimo primera fecha de la Ligue 1 de Francia en el duelo de Olymique de Marsella frente a Stade Brestois.
Con un mosaico enorme, la aficción francesa del Olympique de Marsella cubrió completamente una de las tribunas del Stade Vélodrome con la bandera argentina en honor al Sumo Pontífice, recientemente fallecido.
Los colores celeste y blanco, la imagen de Francisco y la frase en francés: «Gracias, Papa Francisco», hicieron poner de pie a todo el estado con un interminable y sentido alpauso desde las tribunas en su memoria.

