La esperada gira de Lionel Messi por India comenzó de manera accidentada este sábado, cuando fanáticos enfadados lanzaron botellas e intentaron destrozar un estadio después de que muchos de ellos no pudieran ver más que un atisbo de su ídolo.
Según Times of India, muchos de los que tenían boletos para un evento contaron que no lograron ver a Messi, ni en persona ni en las pantallas gigantes del estadio, a pesar de haber esperado durante horas.
La ministra principal de Bengala Occidental, Mamata Banerjee, se disculpó con el astro del fútbol argentino por la «mala gestión» del acto.

En un mensaje en redes sociales, Banerjee se mostró «profundamente consternada y conmocionada por la mala gestión presenciada hoy en el estadio Salt Lake», donde también se disculpó con los hinchas que esperaban más después de haber pagado por entrar.
Banerjee anunció la formación de un comité para «realizar una investigación detallada sobre el incidente, establecer responsabilidades y recomendar medidas para evitar que se repita en el futuro».
La gira de tres días de Messi, bautizada como «GOAT India Tour», llevará al ganador de la Copa del Mundo de Calcuta a Hyderabad y luego a Mumbai antes de concluir en Nueva Delhi el lunes. El argentino está acompañado por sus compañeros Luis Suárez y Rodrigo De Paul.

Lionel Messi aterrizó en la India y todo fue una locura total. En la madrugada del sábado (hora local) el capitán de Inter Miami y la Selección argentina llegó a Calcuta para iniciar el Tour The Goat, una gira que lo llevará por cuatro ciudades del país. ¿La razón principal de su visita? La inauguración de una imponente estatua de 21 metros en su honor.
Más allá del horario de llegada, el Aeropuerto Internacional Netaji Subhash Chandra Bose estuvo desbordado de fanáticos que coparon las calles para darle la bienvenida a la Pulga. Incluso, los medios del país asiático informaron que la gente empezó a juntarse hasta cuatro horas antes de lo estipulado.
Y claro, ni bien aterrizó el astro argentino el clima se volvió festivo como era de esperarse: en el hall central se escuchó un canto unánime con su apellido, acompañado por camisetas albicelestes con el infaltable 10 en la espalda. Messi bajó del avión con un saco azul acompañado de Rodrigo De Paul y Luis Suárez y enseguida quedó rodeado por un fuerte operativo de seguridad que lo escoltó en todo momento.
Pero la locura de la gente no terminó ahí. En la puerta del hotel, decenas de hinchas montaron guardia a la espera de verlo, aunque sea por unos segundos y de lejos. Las imágenes rápidamente dieron la vuelta al mundo.

El impacto del campeón del mundo también se reflejó en lo comercial. La prensa local mostró el boom por camisetas, bufandas y todo tipo de merchandising, además de murales callejeros dedicados al argentino. Así las cosas, Messi visitará cuatro ciudades durante su gira por la India y recibirá distintos homenajes en cada una de ellas.
