Una constructora que no entregó a cerca de 300 clientes sus respectivas viviendas que ya habían pagado, fue denunciada ante la Justicia y resolvieron la imputación de dos personas responsables y el pedido de inhibición de bienes
La fiscalía de delitos económicos decidió imputar a un hombre y una mujer por el delito de “estafas reiteradas” y solicitó la inhibición de sus bienes. Personal de la DDI allanó tres inmuebles relacionados con la constructora Polo -incluyendo la casa donde se hacían las ventas y el domicilio de los titulares- en los que secuestraron quince cajas con documentación de la empresa, celulares, postnet y celulares.
