Un incendio forestal en Pacific Palisades, al noroeste de Los Ángeles, ha obligado a evacuar a 30 mil personas debido a fuertes vientos y llamas que han consumido más de 480 hectáreas, y al menos dos víctimas fatales

Tanto en Malibú como en Pacific Palisades, los bomberos trabajaron durante horas para combatir las llamas, mientras que las autoridades declararon el estado de emergencia e iniciaron una investigación sobre las causas del siniestro.
Se prevé que los vientos con ráfagas de más de 90 km/h persistan hasta el jueves, lo que podría intensificar la propagación del fuego, debido al paisaje reseco de la ciudad que ha sufrido una ausencia considerable de lluvias en la temporada. Las precipitaciones en el sur de California apenas han alcanzado los 2,5 mm de lluvia desde principios de mayo. Todo ello ha contribuido a un aumento de las temperaturas medias durante la primera semana de enero.
El colapso climático causado por la quema de combustibles fósiles está intensificando los fenómenos meteorológicos extremos. Cuando se hagan los pertinentes estudios de atribución, este incendio forestal podría contarse entre ellos. No es, ni mucho menos, la primera vez que California sufre este tipo de calamidades. La destrucción del fuego ha sido consustancial a este estado en los últimos años. El fenómeno de los megaincendios ha crecido tanto en todo el mundo que hasta se ha acuñado un nuevo término para designar esta época: piroceno.
Aún no se ha informado de heridos ni de víctimas mortales en el incendio de Palisades, pero el gobierno federal y el presidente estadounidense, Joe Biden, siguen de cerca el incendio por la posibilidad de que siga creciendo en los márgenes de un condado en el que viven casi 10 millones de personas a gran velocidad.
A Pacific Palisades se han desplazado varios decenas de unidades de bomberos, se han desplegados medios aéreos y hasta buldóceres para despejar un gran número de vehículos dejados atrás por los residentes en esta apresurada evacuación.
Entre los vecinos de este barrio, uno de los más ricos de Los Ángeles, se encuentran estrellas de Hollywood como Jennifer Aniston, Bradley Cooper, Tom Hanks, Reese Witherspoon, Adam Sandler o Michael Keaton, según The Hollywood Reporter.
El Gobierno federal aprobó una ayuda de emergencia para apoyar a las zonas afectadas en el condado de Los Ángeles. «Mi equipo y yo estamos en contacto con funcionarios estatales y locales y hemos ofrecido la asistencia federal que se necesite para contener los terribles fuegos en Pacific Palisades», indicó Biden en un comunicado.
Además, la agencia federal de emergencias FEMA aprobó una primera partida de asistencia para incendios que ayudará al estado de California a hacer frente a los costes más inmediatos en la lucha contra el fuego, según explicó la Casa Blanca.
Además, otro incendio se declaró durante la tarde del martes al este del condado en Eaton Canyon, al norte de Los Ángeles, expandiéndose rápidamente a más de 160 hectáreas, según Cal Fire, y obligando a más evacuaciones de esta área metropolitana ante el gran potencial de crecimiento.
La devastación y rápida propagación ha generado que cuatro campus escolares de Malibú permanezcan cerrados el miércoles, al igual que el Distrito Escolar Unificado de Pasadena, una ciudad colindante a Altadena.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS, en inglés) advirtió el lunes de que el sur de California se vería afectado en los próximos días por una tormenta de viento que afectaría principalmente los condados de Los Ángeles y Ventura.
«Los fuertes vientos y la baja humedad relativa producirán condiciones climáticas críticas y extremadamente críticas en el sur de California hasta el jueves», reza un aviso en la página web del NWS.
