El ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, volvió a poner en agenda la convocatoria al Consejo del Empleo Municipal. Pero la forma elegida para hacerlo abrió una nueva polémica: el funcionario de Axel Kicillof se reunió con dirigentes de SUTECBA, el sindicato que representa a los trabajadores municipales de la Ciudad de Buenos Aires, para avanzar sobre una problemática que involucra a los empleados municipales de los 135 distritos bonaerenses.

La escena tiene una particularidad difícil de disimular: el ministro de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires se sienta con los municipales porteños para discutir cómo poner en marcha el órgano destinado a abordar la situación de los municipales bonaerenses.
Correa difundió el encuentro bajo el argumento de que se está trabajando en la implementación del Consejo del Empleo Municipal previsto por la Ley 14.656. La reunión incluyó a Amadeo Genta y Alejandro Amor, dos de los principales dirigentes de SUTECBA.
El dato no es menor porque la discusión sobre quiénes deben integrar ese Consejo lleva años atravesada con promesas incumplidas. Y porque mientras Correa abre la puerta a los dirigentes porteños, la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (FESIMUBO), conducida por Hernán Doval e impulsora de la Ley 14.656, reclama que se cumpla estrictamente con lo que establece la normativa.

Genta y Amor, una sociedad con historia en la Ciudad
Amadeo Genta conduce SUTECBA desde hace más de 40 años y continúa al frente de la organización, acompañado políticamente por Alejandro Amor, el doble agente.
La relación de SUTECBA con las administraciones porteñas del PRO tampoco es nueva. Durante los años de Mauricio Macri y luego de Horacio Rodríguez Larreta al frente de la Ciudad, el gremio mantuvo una relación de negociación permanente con los gobiernos porteños. La situación se mantiene con la gestión de Jorge Macri.

Esa convivencia fue cuestionada durante años por sectores internos de SUTECBA y por organizaciones que denunciaron acuerdos salariales insuficientes y condiciones de precarización laboral. También existen antecedentes de trabajadores municipales contratados bajo la modalidad de monotributo, especialmente en determinadas áreas y programas de la Ciudad.
Los trabajadores municipales denuncian desde hace años la instauración del monotributismo como el esquema tradicional de contratación, con aval e impulso del propio gremio. Buen parte de la planta territorial y técnica era contratada bajo monotributo por períodos de tres, seis o doce meses, sin estabilidad laboral y con pérdida de derechos asociados al empleo formal.

Las críticas a la conducción de Genta también atravesaron la ObSBA, la obra social de los trabajadores porteños. La entidad continúa teniendo una estructura de conducción en la que SUTECBA conserva un papel central: Alejandro Amor es actualmente presidente de la obra social y representantes de SUTECBA integran su directorio.
La situación de la ObSBA llegó en los últimos años a un punto crítico. En abril de 2026, afiliados denunciaron recortes de prestaciones, dificultades para conseguir turnos y problemas en el funcionamiento del Sanatorio Méndez, en medio de una crisis financiera de la obra social.

Incluso el Gobierno porteño y SUTECBA han continuado firmando acuerdos vinculados al funcionamiento de la ObSBA. En 2025, una negociación entre ambas partes estableció que el Gobierno de la Ciudad asumiría transitoriamente el costo de la cuota mínima de afiliación a la obra social.
En ese esquema aparece también Amor, quien durante años ocupó lugares de máxima responsabilidad tanto en SUTECBA como en la estructura política porteña. La relación entre el dirigente y los distintos gobiernos de la Ciudad fue incluso señalada en numerosas oportunidades por sectores opositores al oficialismo sindical.
Por eso, la presencia de Genta y Amor en la discusión bonaerense no es un dato neutro.
Walter Correa y una promesa que todavía no cumplió
El problema para Correa es que la discusión no comenzó ahora. El propio ministro ya había anunciado en 2022 que impulsaría la conformación del Consejo del Empleo Municipal. En aquella oportunidad pidió a los sindicatos municipales que acompañaran al Ministerio de Trabajo para implementar plenamente la Ley 14.656 y sostuvo que buscaba que el organismo estuviera conformado durante el primer trimestre del año siguiente.

Pasaron los años y el Consejo nunca se puso en funcionamiento.
La situación volvió a plantearse con fuerza en septiembre de 2025, cuando Kicillof y Correa se comprometieron ante Hernán Doval y Rubén «Cholo» García -histórico dirigente de FESIMUBO- a avanzar con la convocatoria. El compromiso tampoco se concretó.
Ahora, casi un año después, Correa vuelve a hablar de la convocatoria, pero lo hace manteniendo un vínculo político y gremial con sectores que no son los que FESIMUBO reconoce como representación mayoritaria de los municipales bonaerenses.

Y ahí aparece la pregunta central: ¿por qué el Ministerio de Trabajo bonaerense discute la conformación del Consejo con dirigentes de los municipales porteños mientras mantiene en tensión la relación con la federación bonaerense que reclama desde hace años la aplicación de la Ley 14.656?
Qué dice la Ley 14.656
La Ley 14.656 fue sancionada en 2014 y reemplazó a la cuestionada Ley 11.757. Estableció un nuevo régimen para los trabajadores municipales bonaerenses, incorporando la negociación colectiva y las paritarias municipales. El texto oficial de la Provincia la define como el régimen marco para el personal de las municipalidades y como la norma que establece las paritarias municipales.

La ley fue impulsada por FESIMUBO después de años de movilizaciones y reclamos contra la precarización que se había consolidado bajo el régimen normativo anterior. «Cholo» García tuvo un papel central en ese proceso y Doval -ex diputado bonaerense- fue uno de los dirigentes que trabajó en la elaboración y tratamiento legislativo del proyecto. La reconstrucción histórica publicada por la propia FESIMUBO señala que la organización comenzó en 2004 una nueva etapa de lucha por la derogación de la Ley 11.757 y por las paritarias municipales.
La norma creó además el Consejo del Empleo Municipal. El artículo 49 establece que se trata de un órgano consultivo y asesor de carácter no vinculante, que puede reunirse dos veces al año y cuya primera reunión debe realizarse durante el primer trimestre de cada año.
Pero la propia ley también establece quiénes pueden representar a los trabajadores.
El artículo 53 determina que las entidades de segundo grado que agrupen a sindicatos municipales tendrán representación en el Consejo. También contempla a sindicatos de primer grado de ámbito territorial nacional que representen a trabajadores municipales. Y fija una condición concreta: las organizaciones sindicales deben contar con un mínimo del 10% de afiliados sobre el total de trabajadores correspondientes al ámbito que pretenden representar. Además, establece que la representación de los trabajadores en el Consejo no podrá ser inferior a once miembros.
La disputa por quién representa a los municipales
FESIMUBO sostiene que cumple con el requisito legal de representatividad y reclama que el Consejo sea convocado respetando la Ley 14.656.
Doval viene planteando que la demora en la convocatoria no puede justificarse en internas sindicales ni utilizarse para modificar artificialmente la representación que establece la normativa.

En los últimos días, FESIMUBO volvió a reclamar públicamente a Kicillof y a Correa la convocatoria del organismo y anunció un plan de lucha ante la falta de respuestas. Doval cuestionó especialmente que el Consejo lleve años sin funcionar.
El planteo adquiere todavía más peso porque FESIMUBO no fue una organización que apareció después de sancionada la Ley 14.656. Fue parte de la construcción política y sindical que llevó a su aprobación.
García y luego Doval impulsaron la derogación de la Ley 11.757 y la creación de un régimen de negociación colectiva para los municipales bonaerenses. El proyecto fue aprobado por la Cámara de Diputados en septiembre de 2014, acompañado por una movilización de trabajadores municipales, y finalmente convertido en ley
Por eso, la disputa actual no es solamente por una silla. Es por quiénes tendrán voz en el organismo que la ley creó para discutir el empleo municipal bonaerense y bajo qué reglas se determinará esa representación.
Ahora también aparece Walter Leonardi
En paralelo a la reunión con SUTECBA, Correa también mantuvo encuentros con dirigentes de la Federación de Municipales de la Provincia de Buenos Aires, que conduce Walter Leonardi.
En ese espacio, el ministro volvió a comprometerse a avanzar con la convocatoria del Consejo.

El gesto genera una contradicción política evidente: mientras Correa busca construir una mesa con distintos sectores, FESIMUBO reclama que antes de cualquier armado se respete el requisito de representatividad establecido por el artículo 53.
Y mientras tanto, el Consejo continúa sin funcionar. La Provincia lleva años sin poner en marcha un organismo que la propia Ley 14.656 ordena convocar y que fue pensado precisamente para generar una instancia provincial de discusión sobre el empleo municipal.
¿El modelo porteño como horizonte?
La pregunta que queda abierta es incómoda. Si el objetivo de Correa es finalmente poner en funcionamiento el Consejo del Empleo Municipal, ¿por qué buscar como interlocutores privilegiados a Genta, Amor y los sectores de SUTECBA?
¿Por qué recurrir a dirigentes de los municipales porteños para discutir el futuro de los municipales bonaerenses cuando existe una federación provincial que fue protagonista de la construcción de la Ley 14.656 y que reclama que se cumpla el requisito de representatividad previsto por esa misma norma?

Y, sobre todo, aparece el interrogante político que empieza a recorrer al mundo municipal bonaerense: ¿Correa quiere sentar a Genta, Amor y sus aliados para intentar llevar a la Provincia un modelo de relaciones laborales similar al que durante años fue cuestionado en la Ciudad de Buenos Aires por la precarización, los contratos bajo monotributo y el deterioro de las condiciones laborales?
En el sector de los municipales quieren saber si el Consejo del Empleo Municipal será finalmente una herramienta para subir el piso de derechos de los trabajadores o si, por el contrario, terminará siendo utilizado para bajar la vara y abrir la puerta a una mayor flexibilización laboral.
