Jorge Raúl Spinelli vive en San Manuel, es médico veterinario, docente y escritor y contó que «esta vez se trata de una novela que da la estructura general al libro y, dentro de ella, aparecen los relatos y cuentos cortos que tanto me gustan.
La idea de la novela, surgió después de leer algunos episodios que ocurrieron sobre el final del Imperio Inca o Tahuantinsuyo. En su período de mayor esplendor, entre los siglos XIV y XV, este Imperio se extendió entre los actuales territorios de Venezuela al norte y Argentina al sur. Pero como ha ocurrido sistemáticamente con todos los Imperios, llega un momento en que estallan guerras y divisiones que los terminan debilitando, y propician su caída».
Spinelli explicó que «en este caso, entre los años 1529 y 1532, se desencadenó la llamada Guerra Civil Inca, que enfrentó a los partidarios de dos hermanos: Atahualpa y Huascar. Fue una guerra sangrienta, que terminó con el triunfo de Atahualpa y la matanza de la nobleza cusqueña. Un asesinato masivo de todos los nobles y partidarios de Huascar. Hay crónicas de que la masacre incluyó también a los niños varones de las familias partidas de Huascar.
Este evento generó éxodos masivos, uno de los cuales fue protagonizado prácticamente por mujeres solas y algunos niños, que huyeron del territorio imperial, hacia un destino desconocido. Puede ser la colonia de mujeres de nuestro libro.
Finalmente, esta forma de incluir pequeñas historias dentro de otra mayor que las contiene, no es nueva. Me aproximé maravillado a esto, al descubrir “Las Mil y Una Noches”. Una de las mayores creaciones de la literatura universal, que ha inspirado innumerables obras de arte, teatro, cine y literatura a lo largo de los siglos.”
