La Corte Suprema decidió de forma mayoritaria no aceptar el pedido de la licencia de Ariel Lijo en su juzgado federal, por lo que el juez deberá renunciar a su cargo actual para poder ingresar al máximo tribunal
Luego de aceptar el ingreso de Manuel García-Mansilla a la Corte Suprema de Justicia a partir de un decreto del Presidente Javier Milei, el máximo tribunal en su nueva conformación decidió rechazar el pedido de licencia de Ariel lijo en su juzgado federal.
Votaron a favor de esta decisión los jueces Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, a quien se sumó el recién ingresado García Mansilla. Entre tanto, Ricardo Lorenzetti se pronunció en minoría a favor de tomarle juramento al magistrado.
Esta decisión implica que Lijo no podrá asumir la quinta banca del máximo tribunal sin antes renunciar al cargo que tiene actualmente en el Juzgado Criminal y Correccional Federal 4, en los tribunales de Comodoro Py.
El futuro de Lijo depende del Senado
De esta forma, Lijo deberá esperar que el Senado defina el futuro de su pliego, que a diferencia de García-Mansilla sí había logrado obtener las nueve firmas necesarias en la Comisión de Acuerdos para que su candidatura sea llevada al recinto.
Si bien inicialmente el juez contaba con cierto respaldo como para suponer que los Senadores aprobarían su pliego, el involucramiento de Milei en el escándalo Libra y la decisión del mandatario de avanzar con los nombramientos por decreto pusieron en suspenso los apoyos.
Por lo pronto, las versiones apuntan a que el juez no estaría dispuesto a renunciar a su cargo actual para ocupar una banca en la Corte, y es que ser nombrado por decreto “en comisión” implica que solo mantendrá este puesto hasta el final del periodo legislativo de este año.
Es esta fragilidad la que había movilizado al magistrado a presentar un pedido de licencia ante la Cámara Federal, que fue aprobado de forma unánime, en el que argumentaba que el cargo “carecía de estabilidad” y esto lo motivada a pedir “una licencia sin goce de sueldo”.
Es decir que si Lijo no obtenía el apoyo del Senado para noviembre de este año, la licencia le daba la posibilidad de retornar a Comodoro Py. Sin embargo, cabe aclarar que los detractores de la iniciativa argumentaron que la licencia de la Cámara Federal no tenía validez, y que la Corte era la única que podía otorgar licencias extraordinarias.
