Los primeros relevamientos privados estiman que la inflación de octubre habría desacelerado levemente tras el 1,9% que marcó en septiembre. El informe oficial del INDEC se conocerá el jueves 12 de noviembre.
Según las proyecciones privadas, el índice cerrará entre 1,8% y 2% este mes. Además, los alimentos acumulan seis semanas consecutivas de aumentos.
Los relevamientos de LCG mostraron una suba del 4,4% en cuatro semanas para alimentos y bebidas. Entre los rubros más golpeados, las verduras subieron 7,9% y los panificados, 5,9%. También registraron alzas las carnes con 3,6% y los lácteos y huevos con 3,9%.
De acuerdo con LCG, tanto la proporción de productos que aumentaron como la de aquellos que bajaron de precio mostraron un rebote durante la última semana.
En paralelo, el Banco Central señaló en su último Informe de Política Monetaria (IPOM) que la inflación promedio mensual se redujo durante el tercer trimestre y se ubicó en 1,9% entre julio y septiembre. “La inflación promedio mensual se redujo en el tercer trimestre del año, en línea con lo previsto en el IPOM anterior”, sostuvo la entidad. Además, destacó que la inflación subyacente, que excluye los componentes más volátiles y regulados, bajó a 2% mensual.
De cara al cierre del año, el BCRA identificó algunos factores que podrían presionar transitoriamente sobre los precios. “Durante el cuarto trimestre, la estacionalidad desfavorable del precio de la carne vacuna y la aceleración de ciertos ítems regulados podrían generar presiones transitoriamente alcistas sobre la inflación”, alertó. En particular, señaló que la carne suele registrar subas importantes entre noviembre y diciembre, aunque estimó que esta vez serían menores a las observadas entre fines de 2025 y principios de 2026.
También mencionó el impacto de la reducción de subsidios por Zona Fría sobre las tarifas de gas y los aumentos de los combustibles registrados a fines de septiembre, que tendrán un efecto pleno sobre el índice de octubre. A eso se podría sumar la evolución del precio internacional del petróleo.
Aun así, el Banco Central sostuvo que esos factores no modificarían la tendencia prevista para los próximos meses. “El sesgo de las políticas fiscal y monetaria, junto con una menor inercia en precios y salarios, debería conducir a un descenso de la inflación en lo que resta del año”, afirmó.
Con las estimaciones disponibles, octubre cerraría con una inflación cercana al 2%. La inflación de septiembre fue del 1,9% y acumula un 23,6% en lo que va del año. La cifra implicó una aceleración de 0,2 puntos porcentuales en relación con agosto y se explicó por los aumentos de productos estacionales —como las verduras— y servicios regulados, principalmente gas, electricidad y prepagas.
