El derrumbe de los precios internacionales de los commodities tuvo una gran incidencia en la desaceleración del octavo mes del año.
La inflación mayorista se desaceleró al 2,1% mensual en agosto, el nivel más bajo desde mayo de 2020. Esta merma respondió fundamentalmente a la caída de los precios internacionales en el agro y el sector energético, y al ritmo de ajuste actual del tipo de cambio oficial (“crawling peg”) que el Banco Central (BCRA) defiende desde enero.
El Indec informó que el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró su variación más acotada desde el peor momento de la pandemia de Covid-19, cuando el comercio, tanto a nivel local como global, estaba paralizado. En julio, el referencial había registrado un alza de 3,1%.
El economista de la consultora Ledesma y de Outlier, Gabriel Caamaño, explicó que la mayoría de los bienes que componen el IPIM “toma una foto” al 15 de cada mes. En ese sentido, el derrumbe de los precios internacionales de los commodities tuvo una gran incidencia en la desaceleración del octavo mes del año; por ejemplo, entre el 15 de julio y el 15 de agosto la soja se desplomó más de 16%, mientras que el petróleo sufrió una baja de 4,
Por su parte, Sebastián Menescaldi, director de EcoGo, expresó que “no fue tan significativa la desaceleración del Ipim”.
