Los gremios legislativos y autoridades del Congreso acordaron un aumento salarial escalonado del 11,9% para los trabajadores legislativos, que se aplicará entre diciembre de 2025 y mayo de 2026. Debido al sistema de cálculo vigente, las dietas de los senadores también se incrementarán y pasarán a ubicarse en unos $11,5 millones brutos mensuales.
El acuerdo se alcanzó tras una reunión en la Secretaría Administrativa de la Cámara de Diputados, donde se definió un esquema de subas progresivas: 2% en diciembre, 2,5% en enero, 2,2% en febrero, 2% en marzo, 1,7% en abril y 1,5% en mayo, lo que suma el incremento total del 11,9%.
El aumento impacta directamente en el sueldo de los senadores debido a un mecanismo automático que vincula sus dietas con los salarios de los empleados del Congreso. Cada vez que el personal legislativo recibe un incremento, las dietas de los senadores también se ajustan.
Ese sistema fue aprobado en abril de 2024, cuando la Cámara alta estableció que los ingresos de los legisladores se calculen en base a 4000 módulos vinculados a los salarios del personal legislativo: 2500 módulos de dieta básica, 1000 por gastos de representación y 500 por desarraigo.
Además, el esquema contempla una decimotercera dieta anual, equivalente a un aguinaldo.
Con el nuevo ajuste, la dieta bruta de los senadores rondará los $11.500.000, aunque sobre ese monto se aplican descuentos por impuesto a las ganancias, aportes previsionales y otros conceptos, que reducen el ingreso final.
La situación es distinta en la Cámara de Diputados, donde las dietas de los legisladores no están atadas automáticamente a los aumentos del personal, por lo que sus salarios no se modifican con este acuerdo.
La resolución fue firmada por autoridades administrativas de ambas cámaras y por representantes de los gremios legislativos APL, UPCN Congreso y ATE Congreso, que participaron del acuerdo salarial.
