Manuel Adorni pasó de exigir prisión para quien rompiera la cuarentena a decir que fue un plan globalista. Su archivo lo muestra como un farsante
La decisión del gobierno de Javier Milei de retirar a la Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS) está generando una fuerte y escalante polémica. Pero además del impacto institucional de la medida, lo que llamó la atención fue el papel de Manuel Adorni, vocero presidencial, quien fue el encargado de anunciar la salida con una retórica dura contra la OMS y la cuarentena.
En su declaración, Adorni dio a entender que la OMS imponía medidas dictatoriales que atentaban contra la libertad de las personas y que fue cómplice del mayor atropello a los derechos individuales de la historia reciente.
Sin embargo, lo que él no esperaba es que la memoria de Internet es implacable: en cuestión de horas, usuarios en redes sociales rescataron un tuit suyo del 15 de marzo de 2020, en plena pandemia, donde pedía “reclusión perpetua y trabajos forzosos” para un hombre que había violado la cuarentena.
El archivo en cuestión es un mensaje lapidario. En ese entonces, Adorni defendía con fervor el aislamiento obligatorio decretado por el gobierno de Alberto Fernández y hasta felicitaba al presidente por su postura.
El hecho que hizo a Adorni aplaudir la cuarentena
Las imágenes del ataque fueron impactantes. Miguel Ángel Paz, con experiencia en el mundo del rugby y el entrenamiento físico, golpeó salvajemente a Gustavo Granucci, el guardia de seguridad de su edificio, cuando este le advirtió que debía cumplir con la cuarentena.
El video mostraba cómo Paz lo agredía con una serie de golpes en la cabeza hasta fracturarle el tabique nasal. En ese momento, el gobierno de Fernández promovía un discurso de responsabilidad social y control estricto para evitar la propagación del COVID-19.

Adorni, quien hoy se presenta como un férreo opositor a la cuarentena y la OMS, en aquel entonces estaba alineado con la postura gubernamental. Su tuit no dejaba margen de duda: pedía castigos ejemplares para quienes rompieran las normas sanitarias.
Una contradicción difícil de explicar
El problema para Adorni no es solo haber cambiado de opinión, sino la hipocresía que queda expuesta al contrastar su discurso de 2020 con el de 2025.
Al tiempo que intenta justificar la salida de la OMS culpando a la organización por “imponer” cuarentenas, en su momento celebraba el accionar del gobierno argentino para hacer cumplir esas mismas medidas.
El problema de fondo es que la OMS nunca impuso cuarentenas. Su función fue recomendar medidas basadas en evidencia científica, pero la decisión final dependía de cada país. Sin embargo, el gobierno de Milei, en su cruzada contra lo que considera “el globalismo y el progresismo”, ha tomado esta bandera como parte de su estrategia discursiva.
Adorni, sin embargo, no puede borrar su pasado. El archivo de 2020 lo deja en una posición incómoda, evidenciando que su postura no responde a principios ni a convicciones, sino a la conveniencia política del momento. Cuando la cuarentena era un pilar del gobierno de Fernández, la defendía con fervor. Ahora que es funcional a la agenda libertaria atacarla, la condena con la misma vehemencia.
El problema es que, en la era de Internet, las contradicciones no se borran. Y el tuit de Adorni es un testimonio irrefutable de su oportunismo.
