Con la presencia del presidente Javier Milei quedó oficialmente inaugurada la Feria Internacional del Turismo (FIT) 2025. Alli, el primer mandatario dio un mensaje en el predio de La Rural, acompañado de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, de los ministros de Seguridad, Patricia Bullrich y del Interior, Lisandro Catalán; el jefe de Gabinete, Guillermo Francos; y el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, Daniel Scioli, entre otros funcionarios de su gabinete.
Tras su regreso de los EEUU, donde se reunió con su par Donald Trump, en el marco de las negociaciones para un swap de US$20.000 millones, Milei reclamó por las reformas fiscal y laboral.
Durante si mensaje, el Presidente sostuvo que la gestión de La Libertad Avanza va por el camino correcto y apuntó contra la política tradicional: “Esto último es una analogía de la economía que no le gusta a los políticos, ya que viven de tomar medidas efectistas sin ningún tipo de fundamento que más temprano que tarde llevan al derrumbe de todo lo construido”, sentenció.
Al respecto, el primer mandatario reafirmó: “Nosotros vinimos a hacer algo distinto, no a empezar a construir la casa por el techo, sino a sentar las bases del crecimiento a largo plazo”.
Al referirse al sector turístico que congregó el encuentro, Milei fue categórico sobre el potencial argentino. “El turismo argentino tiene todas las condiciones para ser punta de lanza global”, subrayó, y enumeró las destinos envidiados por prácticamente cualquier país del mundo, como la “diversidad gastronómica reconocida globalmente y el capital humano de primer nivel”.
De este modo, el mandatario sentenció que “solo con estas condiciones, Argentina podría tener un sector turístico 20 veces más grande que el actual”. Y para alcanzar ese potencial, el Presidente insistió en la necesidad de generar confianza a largo plazo.
“Se necesita estabilidad macroeconómica porque todas estas necesidades requieren de inversión y trabajo para ser satisfechas y para eso necesitamos la estabilidad suficiente para que se puedan proyectar inversiones a 10, 20 o 30 años sin el temor a que la economía vuele por los aires de la noche a la mañana”, argumentó.
Más adelante Milei, mencionó la necesidad de una “reforma del mercado de trabajo”, una “reforma fiscal para bajar impuestos” y erradicar “el flagelo de la industria del juicio”.
Finalmente, el jefe de Estado advirtió contra las soluciones que prometió la oposición: “Tenemos claro que la solución no es volver al catastrófico sendero de las devaluaciones recurrentes, tampoco inflar artificialmente la demanda emitiendo pesos a mansalva o imponiendo regulaciones que fuercen a la gente a vacacionar en el país”.
