El presidente Javier Milei reactivó esta semana las mesas políticas de La Libertad Avanza luego del golpe recibido en las elecciones del domingo pasado en la provincia de Buenos Aires. Una de las más relevantes fue la bonaerense, donde se sentó el intendente Guillermo Montenegro, junto a dirigentes del PRO y a figuras de primera línea del oficialismo libertario.
La reunión, liderada por Karina Milei, buscó dar una señal de cohesión después de la dura caída frente a Fuerza Patria, que se impuso por más de 13 puntos. Allí estuvieron presentes también Cristian Ritondo, Diego Santilli, Patricia Bullrich, José Luis Espert, Diego Valenzuela, Ramón Lanús y Sebastián Pareja, el armador político de LLA en la provincia.
Durante el encuentro, los presentes hicieron un balance del mal desempeño en las urnas y reconocieron errores de estrategia: subestimaron el aparato peronista, no lograron movilizar a los propios y descuidaron la explicación del ajuste a la sociedad. La autocrítica, sin embargo, convivió con la ratificación del rumbo político: “La Libertad Avanza o Argentina retrocede”, se repitió como consigna.
Montenegro, junto a otros intendentes, fue convocado para darle volumen a una mesa que se amplió con la incorporación de nuevos nombres tras el cimbronazo electoral. Entre ellos sorprendió Maximiliano Bondarenko, pese a haber sufrido una derrota abultada en la Tercera Sección.
La estrategia, adelantaron, virará hacia un modelo de campaña menos territorial y con mayor apuesta a las redes sociales y los medios, en contraste con el despliegue militante del peronismo. La mesa se reunirá todos los martes en lo que resta del proceso electoral.
De este modo, Milei apuesta a blindar su núcleo de confianza con “los mismos de siempre” en la conducción nacional, mientras en la provincia intenta contener aliados y tender puentes con el PRO para reordenar una campaña que, tras la paliza bonaerense, quedó en estado de emergencia.
