En medio de la polémica por la instalación de un bar con destilería en un predio lindero al Faro de la Memoria, el intendente Agustín Neme cargó contra el kirchnerismo y cuestionó la medida cautelar impulsada por un organismo de derechos humanos que mantiene frenada la obra.
“Mezclan todo para frenar el trabajo: el Faro de la Memoria es una cosa, este predio municipal es otra”, sostuvo el jefe comunal, al intentar despegar el proyecto de cualquier controversia vinculada al espacio de memoria.
En esa línea, Neme remarcó que el lugar en cuestión “durante años estuvo dejado y vacío” y que su transformación responde a una política impulsada por la gestión anterior. “Este lugar es el que Guillermo Montenegro nos pidió convertir en un espacio productivo”, afirmó.
El intendente también puso el foco en el impacto económico de la paralización. “El kirchnerismo paralizó la instalación de una fábrica que iba a generar empleo y dejó a más de 60 familias sin ingresos”, aseguró, al tiempo que vinculó la medida judicial con una postura política opositora al desarrollo de la iniciativa.
Asimismo, insistió en que el proyecto no presenta incompatibilidades legales ni urbanísticas. “La destilería iba a instalarse en un sector municipal en desuso, separado del Faro y sin impedimentos legales. A pocos metros se realizan recitales y eventos sin ningún problema”, argumentó.
Por último, Neme cuestionó los fundamentos de quienes impulsaron la cautelar y advirtió sobre sus consecuencias. “Con tal de poner palos en la rueda, apelan a argumentos absurdos. Y los que terminan pagando las consecuencias son los vecinos de la zona sur: menos obras, menos desarrollo y menos oportunidades”, señaló.
En ese marco, cerró con un mensaje político directo: “A los fanáticos del NO les digo: vamos a seguir defendiendo el laburo de cada marplatense, apostando al crecimiento y al futuro de Mar del Plata”.
