“No somos responsables de la crisis”: trabajadores de Textilana acusan a la empresa de especular con la situación del sector

La tensión crece en la histórica planta textil de Mar del Plata luego de que la semana pasada la empresa comunicara en el Ministerio de Trabajo bonaerense su decisión de paralizar la producción y suspender al 80% del personal —unas 250 personas entre Textilana e Hilamar— en el marco de la fuerte crisis que atraviesa el sector. La propuesta original contemplaba seis meses de suspensión desde el 16 de noviembre, el pago del 75% del salario de bolsillo, el fraccionamiento del aguinaldo en tres cuotas y la implementación de la polifuncionalidad de tareas para quienes continuaran dentro de la fábrica.

El jueves 13 se realizó una asamblea masiva donde casi la totalidad de la planta rechazó la iniciativa patronal. La Comisión Interna, con mandato de la base, encaró una negociación intensa que logró modificar una parte sustancial de la propuesta. Finalmente, se acordó reducir el período de suspensión a cuatro meses y medio, elevar el pago garantizado al 78% del salario de bolsillo y establecer que el aguinaldo se abone en dos cuotas —el 28 de diciembre y el 8 de enero—. Además, los trabajadores rechazaron de forma contundente la polifuncionalidad, que consideraron un intento de flexibilización laboral.

Pese a estos avances, la medida afecta a más de 170 familias que enfrentarán meses de salarios reducidos y la falta de aportes previsionales, dado que los pagos serán no remunerativos. En ese contexto, los trabajadores difundieron un comunicado donde responsabilizan a factores externos por la crisis que atraviesa la empresa. “Los trabajadores no somos responsables de la brutal caída del consumo que afecta a esta y tantas otras actividades”, sostuvieron, atribuyendo el desplome productivo a la pérdida del poder adquisitivo y al ingreso masivo de productos importados que golpean a toda la industria textil.

También recordaron que, pese a la reducción de personal ocurrida en los últimos años —más de 150 despidos y retiros voluntarios—, la planta sostuvo niveles altos de actividad y acumuló un importante volumen de stock. “La empresa tarde o temprano venderá lo que tiene almacenado; nosotros sólo tenemos nuestro puesto de trabajo, hoy en grave riesgo”, señalaron.

Sin embargo, el planteo más fuerte surgió al analizar las motivaciones de la empresa. “Como tantas firmas, Textilana puede estar especulando con una inminente reforma laboral para contratar gente nueva con nuevas reglas, como las que impulsa el Gobierno”, denunciaron. En esa línea, remarcaron que “una vez más los trabajadores somos víctimas de los gobiernos y de las patronales que avanzan sobre nuestras condiciones de vida”.

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