Una extensa ola de incendios se desató en el sur de Europa y obligó a miles a dejar sus hogares y a turistas a abandonar zonas costeras. La situación alcanzó dramáticas cifras: al menos tres bomberos murieron y, según el sistema Effis, este año es el segundo con más superficie quemada en 20 años.
Evacuaciones masivas
En la región de Aquitania, un foco cerca de Burdeos, en Le Porge, consumió unas 3400 hectáreas y puso en alarma a comunidades turísticas. La prefecta de Gironda informó que se movilizaron cerca de 700 bomberos y que el fuego “se acercó a menos de 300 metros de las primeras viviendas en Lège”.
Martineau, de 69 años, contó: “Los gendarmes vinieron a tocar puerta por puerta. El fuego estaba a 500 metros”. Añadió: “Tenemos miedo y es difícil de comprender. Es surrealista”. Las autoridades investigan el origen del siniestro.
En el departamento del Var, otro incendio iniciado el martes arrasó cerca de 2500 hectáreas y obligó a evacuar a más de 300 personas, mientras los servicios informaron de la reactivación de múltiples focos. Fuentes señalaron que en uno de los incendios habría intervenido un trabajo de desbroce en un camino forestal.
La ola de incendios en Francia llevó al ministro del Interior a alertar que desde comienzos de año se contabilizaron más de 12.500 focos y que ya ardieron unas 44.000 hectáreas, cifras inéditas para este período. Lo señaló el grupo World Weather Attribution tras analizar datos climáticos y las condiciones meteorológicas extremas empeoraron la situación.
Italia también sufre fuegos, especialmente en Sicilia, donde temperaturas superiores a 40 °C obligaron a desalojos. El presidente regional, Renato Schifani, dijo: “Se han desplegado 6000 efectivos y están operando 20 medios aéreos”. Allí permanecían activos cerca de 50 fuegos de los 344 reportados, y Calabria sumó más de 160 incidentes.
En España, el foco más grave está en Guadalajara, al norte de Madrid, con unas 32.000 hectáreas arrasadas. Por precaución se evacuó a 3500 habitantes de una localidad vía ES-Alert. La bombera Mara Mora lamentó: “Hay zonas de alto valor ecológico, de árboles que no va a volver a haber aquí hasta dentro de 50 años”.
