Paula Pareto renunció a su BECA

El deporte argentino está en crisis a menos de dos meses para el inicio de los Juegos Olímpicos París 2024. Y una clara muestra de esto la dio la medallista olímpica Paula Pareto, ya retirada, y su histórica entrenadora, Laura Martinel, quien expusieron la extrema situación por la que atraviesa el judo ante el recorte presupuestario que impulsa la Secretaría de Deportes, a cargo de Julio Garro. Por eso tomaron la decisión de renunciar a sus becas para poder financiar a otros atletas.

“Estamos en un momento complicado porque es la renovación de las becas y resulta que quieren hacer un recorte tremendo en la cantidad de becarios. Hay becas por ENARD, becas por la Secretaría de Deportes y hay becarios que se duplican, que tienen beca de la Secretaria y del Enard. Tenemos 18 becarios, pero se le ha pedido a la Confederación Argentina de Judo que solamente queden 4. Pone en riesgo nuestro deporte porque necesitamos tener una masa activa de deportistas entrenando y, obviamente, los entrenadores”, explicó la entrenadora Martinel en TyC Sports.

“Los 18 becarios que solo tienen beca de Secretaría de Deportes suman 2 millones de pesos por mes. Y en total hay 34, son 16 los que tienen doble beca. Estamos hablando de 375.400 mil pesos por atleta por mes”, precisó Martinel. Y amplió: “Se me puso en la difícil situación de realizar esta poda, que la verdad no estoy dispuesta a hacerla porque no me parece justo y porque pienso que es firmarle el acta de defunción a mi deporte. Así que… pensando cómo hacer para poder retener la mayor cantidad de becarios posibles es que decidí ceder o renunciar a mi beca de la Secretaría de Deportes para que haya más financiamiento para más atletas y Paula, cuando le comenté lo que está pasando me dijo ‘yo también renuncio a la mía’. Así que hemos decidido las dos renunciar para que esos fondos vayan destinados a financiar a más atletas”.

Pareto y Martinel están preocupadas por el presente y el futuro del judo argentino.

Pareto tomó la palabra y fue clara: “Es durísimo porque de 18 a 4 es un número que es muy difícil de manejar, es muy difícil hablarlo con los chicos. A mí, desde el punto de vista de atleta, me hubiera pesado. Hay muchos chicos que están viviendo en Buenos Aires pagando alquileres y cosas que ya les cuesta un montón y decirles de un día para el otro que van a tener una entrada menos es duro. Se van a terminar yendo a sus casas de vuelta y el deporte deja de crecer. Más allá de la tristeza que eso les conlleva, porque ya es un esfuerzo muy grande el que hacen de dejar a sus familias y a sus amigos en sus respectivas provincias, cuando pasan estas cosas es como que se desacomoda todo y no se lo merecen”.

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