El presidente de Siria, Bashar al Asad abandonó el país luego de que rebeldes islamistas anunciaron que lograron entrar a la capital Damasco, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
Previamente, rebeldes islamistas anunciaron que comenzaron a ingresar a la capital siria de Damasco, donde los pobladores dijeron haber escuchado fuertes explosiones y tiroteos.
«Nuestras fuerzas comenzaron a entrar a Damasco», publicó en Telegram el movimiento rebelde sirio Hayat.
Los rebeldes sirios anunciaron horas antes la captura total de la ciudad de Homs, ubicada a unos 160 kilómetros al norte de Damasco, según declaraciones conocidas durante las primeras horas de este domingo, una versión desmentida por el Ejército sirio, a través de la agencia estatal SANA, que asegura que la situación es «segura y estable».
