Mar del Plata tiene excelentísimos profesionales en la salud que son reconocidos por su trabajo. Uno de ellos es el médico marplatense Ariel Cherro que recibirá el premio Una Corona por la Vida, el 10 de octubre en Madrid, en la categoría Mérito Médico y Humanización de la Salud.
Si bien nació en Banfield, a los 3 años se radicó en la ciudad y se crió en el barrio Constitución. A los 15 años ya despertó la pasión por la medicina cuando cursaba el tercer año en la Chacra. El doctor se enteró de este reconocimiento el pasado 25 de mayo cuando recibió un llamado desde Venezuela. “Era Sabrina Patrón, una de las organizadoras, avisándome que había sido galardonado con este premio. Tuvimos el honor de que reconozcan tanto mi labor como el de la ONG Por Amor a los Niños y de la licenciada Jessica Lezzi en Derechos Humanos”, destacó y dejó en claro que “Mar del Plata va a estar muy bien representada y me enorgullece mucho”.
Cherro habló de su incansable labor en la medicina y señaló que pese a los avances tecnológicos extraordinarios, “es fundamental no perder de vista a la persona que está detrás de la enfermedad”. En este marco, expresó que “en mi práctica diaria intento que la empatía y la excelencia profesional vayan siempre de la mano. La compasión no consiste solo en ser amable o escuchar; implica comprender el sufrimiento del otro y actuar para darle respuesta”. A su vez, remarcó que cada consulta es una oportunidad para aliviar síntomas, y acompañar decisiones difíciles para ayudar no solo al paciente sino también a su familia.
El médico marplatense remarcó que, aunque el premio lleve su nombre, este galardón es el resultado de un trabajo en equipo a lo largo de muchos años, y resaltó que enfrentar el sufrimiento humano en soledad “es una tarea imposible”. También, aclaró que esto lo vive más como un compromiso que como un punto de llegada. “Me impulsa a seguir aprendiendo, a sostener estos valores en la práctica cotidiana y a formar nuevas generaciones de profesionales que integren excelencia científica y humanidad”, concluyó Ariel Cherro.
