Se espera que la inflación perfore el piso del 2% en junio

Esta semana se conocerá el dato oficial sobre la inflación de junio, en el que el Gobierno se mantiene optimista por conseguir quebrar la barrera del 2% y marcar un nuevo mes de desaceleración.

La última vez que se registró un alza en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue en marzo, cuando se ubicó en 3,4%. A partir de ese mes en adelante, los datos mostraron una tendencia a la baja y alentaron al Gobierno a adelantar una inflación que empiece con un 1 adelante para el sexto mes.

Entre 2% y 1,5%

Las principales consultoras coinciden con la mirada del Gobierno: esperan tener una tercera desaceleración consecutiva y, en su mayoría, pronostican un número por debajo de 2%.

Econviews, por su parte, reflejó que en la cuarta semana del mes los precios tuvieron una suba del 0,2% para una canasta de alimentos y bebidas en supermercados, un leve descenso respecto a la tercera semana, cuando la variación fue 0,3%.

En los últimos siete días, el relevamiento remarcó que se destaca la suba en embutidos (2,6%) y la baja de bebidas (-0,8%). De esta manera, puntualizó que el acumulado de las últimas 4 semanas descendió a 1,1%.

En el caso de LCG, la medición de alimentos y bebidas no arrojó variación en la última semana de junio, debido a que el incremento de verduras (1,7%) y bebidas (0,9%) se compensó con las bajas en carnes (-0,4%) y frutas (-1,3%).

Con esta muestra, el análisis expuso que el IPC mensual promedio de las últimas 4 semanas se desaceleró 0,4 puntos porcentuales (p.p.), ubicándose en 1,5% en comparación con el registro de mayo.

La consultora Analytica, en tanto, reveló que los precios de alimentos y bebidas subieron 0,1% durante la cuarta semana de junio y el promedio de las últimas cuatro semanas se ubicó en 1,4%. En la proyección general para el mes, calculó una suba del 1,8%.

El relevamiento detalló que en el mes, las mayores alzas se dieron en verduras (5,3%) y en aguas, gaseosas y jugos (2,4%), mientras que las bajas destacadas fueron de pescados y mariscos (-1,9%) y en frutas (-2,3%).

C&T estimó lo mismo que el Gobierno (1,9%), en el que el componente núcleo como el de regulados contribuyeron a la moderación del mes, mientras que los estacionales se aceleraron.

«Tres rubros subieron por encima del promedio. El primero de ellos, bienes y servicios varios, lo hizo al 2,9%, con protagonismo de los cigarrillos. Salud se movió al 2,5%, con incrementos similares en medicamentos y prepagas. En vivienda se destacó el ajuste en los sueldos de encargados de edificio».

Para alimentos y bebidas el incremento fue del 1,9%, en el que las verduras escalaron por encima de 10% y la carne tuvo el menor aumento desde septiembre del año pasado. En tanto, las bebidas se moderaron respecto de mayo.

«La variación de precios fue perdiendo impulso a lo largo del mes, cerrando más cerca del 1,5% hacia el fin del mismo, lo que favorece una menor inflación en julio. Frente a esto, debe tenerse en cuenta», explicaron.

Libertad y Progreso proyectó un IPC de 1,8% liderado por dos rubros: la incidencia de los alimentos, que subieron 1,4% mensual y aportaron 0,3 p.p. al índice general, y el transporte, que subió 2,5% y empujó de la misma manera que el rubro anterior.

Al igual que C&T, destacaron el alza del tabaco sumado al alcohol, que se vio empujado «por los fuertes aumentos de los cigarrillos luego de más de 3 meses sin cambios significativos».

«El dato perforaría el ansiado umbral del 2%, que venía siendo difícil de quebrar. Así, luego del pico de marzo, la inflación está volviendo a ceder nuevamente. De confirmarse este dato, la señal es más que positiva, y hacia adelante podría continuar bajando siempre que la demanda de pesos continúe normalizándose».

Por último, el mercado estimó una inflación del 2%, repitiendo el mismo registro en julio, mientras que desde agosto perforaría ese nivel por primera vez en varios meses.

El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central (BCRA) anticipó que la inflación acumulada en 2026 se ubicaría en torno al 30%. Entre el grupo de consultoras y bancos que históricamente realizaron las estimaciones más precisas, conocido como el Top 10, la proyección fue aún menor: 1,9%, dos décimas por debajo del informe previo.

El anticipo del dato oficial

La inflación de junio en la Ciudad de Buenos Aires (CABA) fue de 1,8%, y acumuló un avance del 16% en el primer semestre del año.

Este indicador suele anticipar el dato final que difunde el INDEC, por lo que se espera que el costo de vida del sexto mes se ubique en torno a ese número y continúe con la tendencia bajista.

El reporte del IDECBA indicó que la variación de junio respondió fundamentalmente a las subas en las siguientes divisiones: Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles; Alimentos y bebidas no alcohólicas; Salud; Transporte; y Equipamiento y mantenimiento del hogar, que en conjunto aportaron 1,4 p.p. al alza del nivel general. (NA)

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