– En la tarde de este martes, la Comisión de Auxilio de Ushuaia logró completar el operativo de rescate en el glaciar Vinciguerra, donde dos personas murieron mientras realizaban un trekking en ese sector de alta montaña, uno de los más visitados —y exigentes— de Tierra del Fuego.
Según pudo saber LA NACION, cerca de las 14, los rescatistas lograron descender los cuerpos hasta una zona donde un helicóptero pudo aterrizar para facilitar el tramo final del operativo. Desde allí, los cuerpos fueron trasladados hacia la ciudad por personal policial, mientras avanzan las actuaciones para determinar las causas que provocaron la caída y el fallecimiento de la turista uruguaya y del guía de montaña de Ushuaia.
El operativo se desarrolló en condiciones climáticas adversas y en un terreno de difícil acceso. El glaciar Vinciguerra presenta una alta dificultad y una exigencia física considerable. Se trata de un recorrido de aproximadamente 14 kilómetros ida y vuelta, con una duración estimada de unas ocho horas.
Según información oficial, la búsqueda había comenzado en la noche del lunes, luego de que la madre del guía informara que las dos personas no regresaron de la excursión al glaciar, situado al norte de Ushuaia.
En ese contexto, cerca de la 1 de la madrugada de hoy la Comisión de Auxilio local detectó que en la parte superior del glaciar se encontraban sin vida Emiliano Feida —guía de montaña de Ushuaia, de unos 40 años— y una mujer identificada como Abril Melina Marino Pereira, turista uruguaya de 25 años.
Se presume que ambas personas sufrieron una violenta caída, aunque no hay más información oficial por el momento, ya que el operativo de rescate de los cuerpos acaba de terminar en la zona.

El trekking al Vinciguerra suele ser promocionado como una caminata de dificultad media, pero en la práctica presenta condiciones que lo ubican entre las experiencias más exigentes de Ushuaia.
El recorrido implica entre 13 y 14 kilómetros de ida y vuelta, con varias horas de marcha atravesando turbales, pendientes pronunciadas, sectores de roca húmeda y zonas de hielo o nieve, según la época del año.
Especialistas y operadores turísticos coinciden en que la dificultad real es “media-alta”, con una exigencia física considerable y riesgos que se incrementan en otoño e invierno, cuando el terreno se vuelve resbaladizo y las condiciones meteorológicas pueden cambiar de forma abrupta.
A esto se suma un factor clave: el glaciar en sí no es plenamente transitable debido a la presencia de grietas, lo que incrementa el peligro para quienes avanzan sin experiencia técnica o sin el equipamiento adecuado.
Un recorrido exigente
A unos siete kilómetros de Ushuaia, en el valle de Andorra, comienza el sendero que conduce a la laguna de los Témpanos y al glaciar Vinciguerra, uno de los circuitos de trekking más conocidos —y también más demandantes— de la zona. El acceso se realiza por el Camino del Valle hasta una tranquera azul, donde inicia la caminata formal.
El recorrido avanza primero por sectores boscosos y rápidamente presenta bifurcaciones señalizadas que permiten tomar distintos destinos, como la laguna Encantada o la laguna de los Témpanos, antesala del glaciar. Desde allí, el sendero se vuelve más exigente y combina varios tipos de terreno.
La travesía incluye el cruce de turbales —zonas anegadas típicas de la región—, arroyos y pendientes pronunciadas, además de sectores con barro, roca húmeda o hielo, dependiendo de la época del año. Estas características hacen que el trayecto requiera un buen estado físico y experiencia en caminatas de montaña.
El último tramo supera el límite del bosque y llega hasta una laguna de deshielo dominada por el glaciar Vinciguerra. Más arriba, en la zona de hielo, se encuentran formaciones como cuevas glaciares, a las que solo se puede acceder con guías especializados, dado el riesgo que implican las grietas y la inestabilidad del terreno.
