La casa que había estado tomada durante los últimos meses por “trapitos” y personajes violentos en Playa Grande y que un allanamiento permitió desalojarla este miércoles fue tapiada por la Municipalidad para evitar que vuelvan a ocuparla.
Personal del EMSUR procedió a bloquear todos los accesos al tapiado del inmueble. El intendente Agustín Neme se hizo presente en el lugar y señaló que “los vecinos tuvieron que convivir con peleas, piedrazos, roturas y distintos hechos que alteraban la seguridad y la tranquilidad del barrio”.
Luego de la intervención judicial y de que la vivienda de Aristóbulo del Valle y Matheu fuera liberada, trascendió que el mismo grupo de personas se trasladó a un domicilio de la calle Alem que se encuentra integrado en una suerte de condominio.
Poco después algunos vecinos comunicaron esta nueva circunstancia y las autoridades intervinientes iniciaron una investigación. Vale aclarar que quien interactúa con los cuidacoches y trapitos y les permite en acceso a los domicilios es una hija del propietario, lo que torna más compleja la regularización.
