La visita de la ministra de Capital Humano de la Nación, Sandra Pettovello, dejó buenas sensaciones entre el grupo de empresarios convocados desde esa estructura de gobierno para compartir una recorrida por el edificio del Instituto Unzué y plantear allí, cara a cara, un proyecto de articulación público-privado para recuperar ese patrimonio arquitectónica y generar allí un espacio de capacitación en oficios que necesita la ciudad.
Entre los asistentes estuvieron referentes de sectores como el Parque Industrial General Savio, sectores del comercio y variedad de rubros de la producción y servicios, también sectores profesionales y de directo compromiso con la comunidad.
En términos generales, según algunos de los participantes consultados por Ahora Mar del Plata, fue bienvenida esta cita por la posibilidad de tener una cercanía directa con una de las figuras más fuertes del gobierno nacional y también porque el tema que la trajo hasta aquí tenía un doble objetivo: la recuperación de un patrimonio histórico que se encuentran deteriorado y con riesgo de pérdida y, por otro lado, la posibilidad de generar ámbitos de formación que califiquen la mano de obra local.

Pettovello no se caracteriza por hablar en público, por lo que se disculpó ante el grupo y optó por ofrecerles un video en el que en unos pocos minutos y con datos muy concretos resumía el proyecto que acerca para Mar del Plata en general y el Unzué en general. De todas maneras se explayó después de esas imágenes. Luego sí, en una recorrida que fue amplia por distintos espacios del edificio, tuvo oportunidad de dialogar mano a mano con casi todos los presentes, escuchar sugerencias y demandas y responderlas.
“Está detonado, es Kosovo”, comentó un empresario, sorprendido al ver por primera vez el nivel de daño que presenta el Insituto Unzué en aquellos puntos donde las obras de restauración emprendidas y hoy paralizadas no hay llegado.

En cambio, la sorpresa mayor fue el muy buen presente que tiene el Oratorio, que el año pasado fue noticia por daños en su estructura debido a fisuras en el techo y paredes y que tras algunos trabajos realizados parece haber recuperado su mejor imagen.
Sectores como la industria textil, la gastronomía y el comercio en general reconocieron interés porque se trata de rubros en los que ya han avanzados en escuelas de oficios y sienten que ese espacio, ofrecido por el Estado, puede ser una muy buena propuesta a futuro.
Entre murmullos también hubo comentarios sobre la interesante propuesta pero también por el momento en el que llega, sobre todo porque se trata de una iniciativa que requeriría algunos compromisos económicos del sector privado para contribuir a la conformación de esta gran escuela de oficios. “Falta un año y pico para la elección.. ¿Qué pasa si no sigue este gobierno?”, confió uno de los asistentes al lugar sobre una duda que fue extendida entre varios de los presentes.
Pettovello insistió en el interés que hay para recuperar el Unzué y puso como ejemplo lo logrado durante la actual gestión con el ex Centro Garrigós, en La Paternal, también histórico, recuperado y convertido en centro de formación profesional para vecinos del área metropolitana.
