Las Fiestas encuentran a muchos trabajadores atravesando situaciones de conflicto por cesantías o atrasos en el cobro de salarios.
Según el Centro de Economía Política Argentina (Cepa), se perdieron 280.984 puestos de trabajo registrados en el sector privado desde el inicio del gobierno de Javier Milei. Entre noviembre de 2023 y septiembre de 2025 cayeron, además, 20.134 empresas
Respecto del empleo, la mayor pérdida de puestos de trabajo se registró en la administración pública, defensa y seguridad social, con 88.342 trabajadores menos, seguida por la construcción (–77.383), la industria manufacturera (–59.127) y el transporte y almacenamiento (–53.642). La construcción fue, además, el sector más afectado en términos porcentuales, con una caída del 16,2% del empleo registrado.
Un estudio del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (Iiep) de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA detectó un cambio en la tendencia. En 2025 los despidos en el sector privado le van ganando a los del sector público. Con datos de agosto señaló que sobre una caída de 13,1 mil puestos de trabajo en el empleo asalariado formal, hubo 10,6 mil puestos menos en el sector privado y 1,7 mil en el público.
El mapa de la crisis laboral se corporiza en múltiples conflictos que le propinan a sus trabajadores una situación de angustia en medio de las Fiestas. Por caso, una planta industrial dedicada a la producción de neumáticos cerró en forma repentina sus instalaciones y despidió a la totalidad de su personal, unos 40 operarios. Se trata de la empresa Industrias del Fuego (IBF) y está ubicada en la ciudad de Córdoba.
Los operarios denunciaron que la empresa avanzó con el cierre sin abrir instancias de diálogo ni negociación con el gremio. Además, señalaron que el procedimiento incluyó la presencia de seguridad privada y escribanos, lo que fue interpretado como una maniobra para imponer la decisión por la fuerza. “Las patronales están desbocadas, quieren negar que existen leyes laborales”, sostuvo Miguel Díaz, delegado sindical, quien calificó la decisión empresarial como “totalmente desmedida”.
Sobre el fin del año, el conflicto en Lácteos Verónica volvió a escalar y derivó en la paralización total de sus plantas ubicadas en Clason, Lehmann y Suardi, en la provincia de Santa Fe. La medida fue adoptada por los trabajadores ante nuevos incumplimientos en el pago de salarios, en un contexto de fuerte deterioro financiero de la histórica firma láctea.
Según se informó, la empresa no cumplió con el cronograma de pagos semanales acordado con la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra). El esquema establecía depósitos de un millón de pesos por empleado cada lunes, destinados a cancelar deudas acumuladas, pero durante el mes de diciembre los pagos comenzaron a realizarse de manera incompleta y fuera de término. Frente a esta situación, los trabajadores retomaron la retención de tareas, lo que terminó por frenar completamente la actividad.
