Con tan sólo 34 años y un programa “socialista” enfocado en bajar el costo de vida en la ciudad, se impuso como intendente de Nueva York, Zohran Mamdani, intendente electo, empezó la campaña midiendo menos de un punto en las encuestas
Zohran Kwame Mamdani, un migrante musulmán progesista, es una de las grandes sorpresas de la política estadounidense del 2025. Hace poco más de un año, empezó su campaña para ser intendente de Nueva York midiendo menos de un punto en las encuestas. Gracias a un programa de corte “socialista” enfocado en bajar el costo de vida en la ciudad, logró imponerse en la elección de este martes 4 de noviembre.
Con tan sólo 34 años, Zohran hizo un recorrido de película. Como miembro de la Cámara Baja de la Legislatura del Estado de Nueva York, decidió postularse en la interna demócrata para la intendencia de la ciudad. Se enfocó en las bases y en hablarle a los neoyorkinos de clase trabajadora que ya no pueden pagar los altísimos costos de vida del reconocido centro urbano, uno de los más gentrificados del mundo.
Las propuestas de Mamdani, como colectivos gratis y carriles exclusivos, estabilización de alquileres y acceso universal a guarderías para infancias, ganaron poco a poco resonancia entre los habitantes. Su plataforma fue apoyada por políticos demócratas de gran notoriedad y recorrido como Alexandra Ocasio-Cortez y Bernie Sanders, ambos de corte “socialista” (con ideas anti corporativas, de justicia social, y redistribución del ingreso).
En junio, Zohran se impuso en las primarias por una amplia diferencia sobre Andrew Cuomo, ex gobernador del estado de Nueva York (tuvo que renunciar al cargo en 2021 por una acusación de acoso sexual), miembro del establishment político y empresario, que cuenta con el apoyo de los grandes capitales y los grandes medios como el New York Times. Tras esa derrota, Cuomo volvió a subirse a la campaña como candidato independiente pero no logró achicar la diferencia con Mamdani en las generales.
El intendente electo no sólo ganó gracias a propuestas que interpelaron masivamente a la ciudadanía, sino también gracias a un carisma notable y una excelente campaña territorial y en redes. No se limitó a compartir sus ideas para la ciudad, sino que se corrió de los modos estáticos de la política tradicional y organizó, por ejemplo, una búsqueda del tesoro con sus votantes.
Logró convocar a miles de voluntarios para volantear y timbrear, y consiguió millones en donaciones de particulares. Fue barrio por barrio, comunidad por comunidad, y logró que muchas personas desencantadas con la política se registraran para votar (en Estados Unidos el voto no es obligatorio). Recibió la bendición literal de distintas comunidades religiosas (incluyendo judíos y cristianos), y hasta grabó un video en español para los votantes latinos.
