Una investigación que reconstruyó una seguidilla de robos violentos cometidos bajo la modalidad “motochorros” permitió desarticular parte de una banda que sembró preocupación en distintos barrios de Mar del Plata durante mayo y junio. Tras varios allanamientos ordenados por la Justicia, la policía secuestró elementos de interés para la causa, detuvo a uno de los principales sospechosos y aprehendió a un segundo acusado, quien posteriormente recuperó la libertad.
La pesquisa fue llevada adelante por el Gabinete de Automotores de la DDI Mar del Plata, bajo las directivas de la UFI ODEPA, y se centró en cuatro hechos ocurridos entre el mayo y junio, todos con un mismo patrón: delincuentes en motocicleta, armados y con extrema violencia para apoderarse de los vehículos de sus víctimas.

El primer episodio ocurrió el 23 de mayo en el barrio San Patricio. Una mujer de 30 años llegaba a su casa a bordo de su Honda Wave cuando fue interceptada por dos hombres que circulaban en una moto de baja cilindrada. Uno de ellos extrajo un arma de fuego y le exigió que entregara el vehículo. La víctima aceleró y logró escapar, pero los delincuentes respondieron efectuando varios disparos antes de huir.
Al día siguiente, un hombre de 35 años fue sorprendido en la zona de Coronel Suárez y Balcarce. Según la investigación, dos asaltantes lo amenazaron con un revólver plateado y le robaron su motocicleta Zanella Due, además de un iPhone 11.
Horas más tarde se registró un tercer ataque. En esta oportunidad, una mujer de 58 años fue abordada mientras circulaba en bicicleta hacia un kiosco. El delincuente intentó quitarle el rodado, pero la resistencia de la víctima y los gritos de auxilio hicieron que varios vecinos salieran de sus casas. El sospechoso escapó corriendo y abandonó tanto la motocicleta en la que había llegado como la bicicleta que intentaba robar.
El cuarto hecho ocurrió el 6 de junio y tuvo como víctima a un repartidor de 24 años. Mientras entregaba un pedido de una rotisería en una vivienda del barrio El Martillo, dejó su motocicleta estacionada sobre la vereda. En ese momento, un ladrón apareció corriendo, se subió al vehículo y escapó. Cuando el joven intentó perseguirlo, el delincuente realizó varios disparos para asegurar la fuga.


Con el avance de la investigación, los detectives analizaron cámaras de seguridad, relevaron testimonios de vecinos y reunieron distintos elementos que permitieron identificar a los presuntos autores del raid delictivo. Esa tarea derivó en dos órdenes de allanamiento y una orden de detención.
Los procedimientos se realizaron este jueves en viviendas ubicadas sobre 3 de Febrero al 10.600 y Fermín Errea al 2500. En uno de los domicilios, los investigadores secuestraron un teléfono celular que será sometido a pericias y fotografiaron prendas de vestir con estampado camuflado para compararlas con las registradas en las imágenes obtenidas durante la investigación.
En el segundo objetivo, la policía encontró un kit de conversión táctico para pistola, un accesorio que permite adaptar un arma corta para otorgarle mayor estabilidad y facilitar su utilización como un subfusil semiautomático. El elemento fue secuestrado por disposición judicial.
Como resultado del operativo, uno de los sospechosos fue detenido. Sin embargo, la medida se hizo efectiva dentro de la Unidad Penal Nº 44 de Batán, donde el acusado ya permanecía alojado desde fines de mayo por otra causa en la que se lo investiga por abuso de arma y amenazas agravadas.
El segundo investigado fue aprehendido durante el allanamiento y notificado de la imputación por los cuatro robos agravados. No obstante, tras cumplirse los recaudos procesales, recuperó la libertad en los términos del artículo 161 del Código Procesal Penal y deberá presentarse en las próximas horas ante la Justicia para prestar declaración indagatoria.
