El exgobernador de Entre Ríos Sergio Urribarri fue detenido en la madrugada de este sábado, después de que la Corte Suprema dejara firme su condena a ocho años de prisión por los delitos de negociación incompatible con la función pública y peculado. La causa reunió cinco expedientes iniciados en la provincia mesopotámica.
Además de Urribarri, también fueron detenidos el exministro de Cultura y Comunicación de Entre Ríos Pedro Ángel Báez y Juan Pablo Aguilera, cuñado del exmandatario y expresidente del Partido Justicialista entrerriano. Ambos fueron condenados a seis años y medio de prisión e inhabilitación.
Los tres condenados pasaron la noche en la Alcaidía de Paraná y esta mañana serán derivados a la Unidad Penal 1 de la capital entrerriana. Báez fue el primero en ingresar, pasadas las 22 del viernes, seguido por Aguilera. Urribarri fue detenido horas después.
La condena contra el dirigente peronista quedó firme el jueves, cuando el máximo tribunal rechazó los recursos de las defensas. Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti consideraron inadmisible el planteo extraordinario presentado por el exgobernador. La misma decisión alcanzó a los otros condenados.
Cinco causas y 143 operaciones irregulares
Urribarri, de 67 años, había sido condenado en 2022 por un esquema de desvío de fondos públicos hacia empresas vinculadas a su cuñado. Según la investigación, las maniobras se realizaron mediante contratos de publicidad oficial simulados entre 2010 y 2015.
La causa acreditó 143 operaciones irregulares que generaron un perjuicio económico para la provincia. Con el fallo firme, la Justicia dispuso que el exmandatario cumpla la pena en prisión efectiva, en un expediente atravesado por maniobras económicas complejas y contrataciones estatales bajo sospecha.
La defensa intentó evitar la detención mediante un pedido de prisión domiciliaria. Alegó un cuadro de salud mental y físico que incluiría trastorno de estrés postraumático, hipertensión y problemas cardíacos. Sin embargo, el tribunal rechazó el planteo porque entendió que no se acreditaron razones suficientes para suspender la ejecución de la pena ni para otorgar el beneficio.
El fallo original había sido dictado el 7 de abril de 2022 por el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Paraná. En ese proceso, Urribarri recibió ocho años de prisión por peculado y negociaciones incompatibles con la función pública. Báez y Aguilera fueron condenados a seis años de prisión.
Según la acusación, Urribarri direccionó contrataciones de publicidad del Estado provincial para fines particulares. En esas maniobras resultó favorecido Aguilera, señalado como responsable de un esquema de testaferros y cartelización destinado a captar fondos de la pauta oficial en vía pública.
La acusación comprendió cinco hechos principales. Entre ellos, el otorgamiento de pauta estatal a la empresa Global Means antes de que tuviera existencia efectiva, el manejo durante cinco años del negocio de cartelería oficial a través de las firmas Tep SRL y Next SRL, y la denominada megacausa del “Sueño Entrerriano”.
También se investigó la instalación de un parador en Mar del Plata, que tuvo un costo de 14 millones de pesos de entonces, y el pago a la productora Nelly Entertainment para la difusión de tres spots vinculados formalmente con la Cumbre del Mercosur realizada en Paraná en 2014.
El fallo de primera instancia había sido confirmado en 2023 por el Tribunal de Casación de Entre Ríos. Luego, el Superior Tribunal de Justicia provincial rechazó los recursos de las defensas, que acudieron ante el máximo tribunal nacional.
Urribarri ya había estado detenido durante 50 días, después de que en noviembre de 2024 la Casación provincial ordenara su prisión preventiva ante el riesgo de fuga. Esa medida fue revocada en enero de 2025 por la Sala de feria del Superior Tribunal de Justicia entrerriano.
El exgobernador gobernó Entre Ríos entre 2007 y 2015, luego fue legislador provincial y en 2020 asumió como embajador argentino en Israel. Renunció a ese cargo en 2022, tras conocerse la condena. Su detención vuelve a impactar dentro del peronismo, donde Urribarri tuvo una extensa trayectoria política.
