Un terremoto en Nápoles de magnitud 4,7 sacudió la noche del viernes la región metropolitana y generó alarma entre los vecinos. El movimiento, registrado a las 19:46 y con epicentro en los Campos Flégreos entre Pozzuoli y Quarto, tuvo apenas tres kilómetros de profundidad, lo que explicó que se sintiera con gran intensidad.
El balance oficial de la Protección Civil indicó que 26 personas resultaron heridas, de las cuales cinco permanecen internadas por fracturas y traumatismos. Además, por daños en distintos inmuebles se evacuó de forma preventiva a unas 300 personas, mayoritariamente residentes de Pozzuoli, la localidad que sufrió el mayor impacto del sismo.
Las imágenes que circularon muestran desprendimientos de rocas y pilas de escombros; en Pozzuoli parte de una construcción se vino abajo sobre vehículos estacionados y quedó envuelta en polvo. En Bacoli se reportaron derrumbes parciales de fachadas y paredes rocosas, aunque las primeras revisiones no detectaron viviendas oficialmente declaradas inhabitables.
Durante la mañana siguiente, los bomberos mantuvieron un operativo de inspección para evaluar grietas, desprendimientos de revestimientos y posibles riesgos de colapso. Las tareas priorizaron los inmuebles con daños visibles antes de autorizar el regreso de los vecinos, mientras se aseguraba que las estructuras no presentaran peligro inminente para quienes viven en la zona.
El ministro de Protección Civil, Nello Musumeci, advirtió sobre la continuidad de la actividad sísmica y señaló que “nuevos eventos de magnitud superior a 3 podrían seguir produciéndose”. La declaración dejó en alerta a las autoridades locales, que mantienen el monitoreo para detectar réplicas y coordinar asistencia donde haga falta.
El episodio ocurrió en los Campos Flégreos, una extensa caldera volcánica considerada la más grande de Europa, un sector muy vigilado por su actividad subterránea. El INGV confirmó los datos del sismo y la poca profundidad, factores que explican por qué el terremoto en Nápoles se sintió con tanta claridad en barrios del área metropolitana.
El prefecto de Nápoles, Michele di Bari, detalló que los evacuados pertenecen a Pozzuoli y que las autoridades siguen con el operativo de emergencia. Los equipos de rescate y protección civil trabajan coordinados para asegurar zonas peligrosas y asistir a los vecinos, en tanto la población permanece expectante por posibles réplicas.
